En 2002
cultivamos por primera vez tulipanes. Utilizamos bulbos
que habíamos comprado en enero de ese año en la feria
artesanal del Bolsón a un floricultor de esa
localidad. Seguimos las instrucciones que nos dieron y
obtuvimos unas hermosas flores (fotos) con bulbos
plantados tanto en macetas como en tierra, todos al aire
libre.
2003: Las
plantas originales produjeron algunos nuevos bulbos
hijos, que sumados a los originales replantamos este año
en la misma época (abril) y bajo las mismas condiciones.
El resultado fue decepcionante, ya que las flores
obtenidas fueron escasas y de baja calidad. La razón de
ello sería atribuible a razones climáticas, puesto que
en éste invierno el frío fue escaso y luego se dio una
sequía inusitada con bajísimos valores de humedad
ambiente y demasiado calor en el momento de la floración.
Ello determinó un marchitamiento prematuro de las
plantas y por ende un pobre crecimiento de los bulbos. De
acuerdo a esta experiencia "no sería aconsejable el
cultivo de tulipanes al aire libre en Córdoba" y
habría que hacerlo en condiciones tales que nos permitan
regular humedad (subirla) y temperatura (disminuirla), de
acuerdo al clima reinante.
2004:
Ocurrió exactamente lo mismo que en 2003; escasa floración, muy
prematura y de varas cortas. Se abandonó su cultivo.
A continuación algunos consejos que pueden ayudar tomados de Infoagro
(artículo completo en: http://www.infoagro.com/flores/flores/tulipan.htm)
REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS.
1. Luz.
No se considera un factor
restrictivo, ya que para su óptimo desarrollo requiere un bajo nivel
de iluminación.
El componente de color azul
en las lámparas fluorescentes de luz blanca es indispensable para
lograr una buena formación de la flor.
En zonas con alta
incidencia lumínica y temperaturas altas se produce un
adelantamiento de la floración en detrimento del largo de la vara,
lo que se puede minimizar con el uso de sombreados.
2.
Temperatura.
Es una especie que resiste
las bajas temperaturas, siendo sensible a condiciones de calor.
Periodos con altas temperaturas producen una floración rápida con
una altura deficiente.
La temperatura del suelo
tiene incidencia directa sobre la duración del cultivo, se ha
estimado que temperaturas entre 13-16 ºC son óptimas para el
desarrollo del tulipán. Sobre éstas incrementan la posibilidad de
ataque de Fusarium oxysporum.
3.
Humedad relativa.
Requiere un nivel elevado
de humedad, pero que no supere el 85%, para evitar la incidencia de
ataques fúngicos como Botrytis tulipae.
Ambientes con baja humedad
provocan quemaduras en las hojas y pérdidas excesivas de agua en la
planta que traen por resultados tallos marchitos y poco rígidos que
disminuyen la calidad de la flor.
Se recomienda la colocación
de una cubierta vegetal (paja, acículas de pino...) para mantener la
humedad y disminuir las oscilaciones térmicas del suelo. También se
puede adicionar una capa superficial de arena sobre las bancadas del
cultivo para mantener la humedad del suelo.
4. Suelo.
Aunque no es una especie
exigente, le son favorables los suelos sueltos, mullidos
y ricos en materia orgánica.
El pH ideal se sitúa entre
6.5 y 7.5, con una profundidad efectiva de 20 cm.
Hay que tener en cuenta que
los tulipanes son muy sensibles a concentraciones demasiado elevadas
de sal en el suelo.
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